LA FORTALEZA MENTAL

La mente es un concepto abstracto. No es como la musculatura, que se puede ver y tocar (aunque sea a través de la piel),
Pero se puede entrenar.

Llevo semanas pensando sobre el concepto de la mente, y en lo difícil que es comprenderla. Especialmente porque no existe ninguna igual que otra.

El cerebro, por otra parte, sí es común a todos. Quizás algunas áreas con más color que otras, pero a nivel orgánico… todos somos lo mismo.
La mente no. La mente es un laberinto completamente personalizado y cambiante. No hay manera de leerla, ni por supuesto de verla. Podemos intuir, teorizar, buscar patrones, analizar conexiones eléctricas (sinapsis)…pero nada más.

Supongo que por ese motivo es tan fascinante, ¿no?
Por el misterio.
Por el desafío.

Ves casos como el de Ilia Topuria, ejemplo perfecto de mentalidad inquebrantable y con el conocimiento sobre sí mismo suficiente para saber cuándo tiene que tomar distancia. Todos sentimos admiración y cierta envidia cuando conocemos cómo su disciplina está ligada a la consecución de sus objetivos.
Cuando conoces su historia, comprendes un poco más los factores por los que ha llegado hasta donde está.

Hay otras personas para las que la mente no es más que un estorbo, y las diferencias en las conexiones cognitivas una carga diaria. Por ejemplo, recuerdo una vez que escuché a una compañera de profesión afirmar con total convicción que la psicopatía era el siguiente nivel en la evolución humana.
Teniendo en cuenta que la psicopatía es una condición que implica total ausencia de culpa y escaso desarrollo afectivo (entre otras cosas), me quedé a cuadros. Ella sin embargo lo decía por la ausencia de necesidad de lidiar con sentimientos (cosa que en realidad no es así, pero bueno, eso es otro tema para hablar en otro post).

Volviendo al punto en el que estábamos, la mente es un misterio y hay personas que preferirían que no lo fuera y que en su lugar tuviéramos un 2+2=4.
Como no es el caso, según mi experiencia el primer paso es aceptar que hay aspectos que no llegaremos a comprender. Cuando asumes que hay áreas de tu mente y de tu cerebro a las que no puedes acceder, aceptas trabajar con la información que tienes, y dejas de querer controlarlo todo.

Honestamente, es una liberación.
Y es la llave para abrir la puerta a la mente sin que te abrume todo lo que supone.

Bajo mi criterio, tener fortaleza mental es conseguir la máxima comprensión de los mecanismos que hacen funcionar nuestro procesamiento de la información y nuestro comportamiento, y entrenarnos en las herramientas que nos permiten controlar lo controlable y gestionar todo lo demás.

El entrenamiento mental te permite llegar a controlar ciertos aspectos de tu comportamiento, pero no todos. Hay reacciones en nuestro cerebro que van mucho más rápido de lo que humanamente podemos hacer consciente (al menos por ahora, quién sabe lo que hará la evolución), y por ese motivo lo máximo que podemos hacer por gestionarlas es conocerlas. Porque conociendo tus mecanismos, tu capacidad de reacción consciente va a ser mucho más rápida.

Y eso te libera, al menos en parte, de la esclavitud de las reacciones inconscientes. Y te da margen para actuar en una segunda fase consciente con mayor velocidad y precisión, e incluso puede permitirte ser capaz anticiparte, lo que supongo que coincidirás conmigo es una gran ventaja a nivel personal, social y profesional.