¿Qué puedes trabajar en sesiones individuales?

GESTIÓN EMOCIONAL

Trabajar las emociones no es desahogarse.
Aprender a gestionar las emociones es como aprender a utilizar las herramientas de navegación que tienes si quieres ser el capitán de tu barco. Si no sabes cómo utilizarlas, por mucho que sepas el rumbo no vas a poder llegar,
porque no sabes moverte por el mar.
No fracasarás por falta de ganas, de ilusión o motivación,
sino por falta de herramientas.
Comprender cómo funcionan las emociones es una llave para la comprensión no solo de tu comportamiento, sino también del de los que están a tu alrededor.

autoconcepto & autoestima

Se suele confundir autoestima con amor propio.
Tener autoestima no es aceptarse tal y como uno es. Tener autoestima es considerar que estás a la altura de tus propias expectativas.
Definirlo correctamente es importante, porque evita sin duda mucha frustración.
Para trabajar la autoestima, por tanto, es importante trabajar 2 aspectos: el autoconcepto (que permite conocer de forma consciente y realista las características que te definen en un momento concreto) y las expectativas (es decir, ¿realmente lo que espero de mi es resultado de mis propia reflexión, o he asumido expectativas que en realidad ni siquiera querría tener?).

pensamiento y comportamiento

lo que hacemos depende de lo que pensamos.
Nuestro comportamiento se basa en las conclusiones a las que llega nuestro cerebro cuando procesa la información externa e interna que nos llega.
Yo llamo filtros a todas esas infinitas variables que entran dentro del análisis que hace nuestro cerebro de cualquier hecho, y que sin duda condicionan la conclusión.
Comprender el efecto de los filtros y conocer algunos de ellos, permite redefinir el concepto de «control de impulsos» y controlar de forma activa nuestra conducta.

estrés y zona de confort

dos conceptos habitualmente mal entendidos.
La mayoría de las personas entienden como «zona de confort» todo aquello que supone que están «cómodos», asociándolo a algo que permite tranquilidad y seguridad.
Sin embargo, la zona de confort hace referencia a todo lo que conoces, tenga un impacto agradable o desagradable en ti. Siempre pongo el mismo ejemplo, pero estar 30 minutos en un atasco es estar en tu zona de confort. Puedes sacar tus propias conclusiones.
Respecto al estrés, lo que debería ser un mecanismo brillante de supervivencia (sí, estás leyendo bien), hoy en día se considera el mayor archienemigo del ser humano.
Sin embargo, como todos los mecanismos mentales, en realidad nos está gritando algo alto y claro, y puedes averiguar cuál es la alarma que te está activando.

motivación y propósito

se confunde motivación con ilusión.
Y estar motivado es tener un motivo claro por el que actuar de una forma determinada. Ese motivo suele ser conseguir un objetivo o un propósito.
No es que algo te haga ilusión y te emocione porque la imagen que has creado en tu mente es maravillosa, sino tener completamente definido hacia dónde quieres dirigirte. Es el destino en un barco lo que marca el rumbo. Tiene una parte ilusionante, claro, pero si no va de la mano de una meta definida, no se convierte en motivación.

Creatividad y pensamiento crítico

dos de las herramientas más potentes del ser humano.
Estas dos habilidades cambian el juego sin ninguna duda. Ser creativo se ha asociado siempre con tener habilidades artísticas, pero la creatividad está en todas partes.
Ser creativo es tener la habilidad de combinar conocimiento ya adquirido para crear algo nuevo, funcional y original. La creatividad es la madre de la evolución humana.
Y el pensamiento crítico, el gran ausente en la sociedad occidental del siglo XXI y el más necesario en una actualidad donde la realidad y la ficción ya no se distinguen.
Preguntarse por qué, cuestionar los «siempre ha sido así» o no dar nada por sentando, lleva a lo que un día me dijo mi padre: sin dudas, no hay certezas.

identidad

la fábrica de crisis: la identidad.
una identidad fuerte es el mayor escudo de protección que existe a todos los niveles a excepción del físico (es decir, por mucho que tu identidad esté bien afianzada, tus fuerza y resistencia físicas son las que determinan tu integridad material).
No saber quién eres, de dónde vienes o a que grupo(s) perteneces, o a dónde volver, tiene un impacto que altera todas y cada una de las áreas de la mente humana.
Porque es el pilar sobre el que se asienta todo lo demás.